lunes, 25 de julio de 2011

Historia de la moda: Ese decadente Rococó


El Rococó es un movimiento artístico nacido en Francia, que se desarrolla de forma progresiva entre los años 1730 y 1770.

El Rococó se define por el gusto por los colores luminosos, suaves y claros. Predominan las formas inspiradas en la naturaleza, en la mitología, en la belleza de los cuerpos desnudos, en el arte oriental y especialmente en los temas galantes y amorosos. Es un arte básicamente mundano, sin influencias religiosas, que trata temas de la vida diaria y de las relaciones humanas. Es un estilo que busca reflejar lo que es agradable, refinado, exótico y sensual.

Su precedente se sitúa en los inicios del siglo XVIII coincidiendo con la regencia de Felipe de Orleans, cuando empezaron los tímidos cambios que anunciaban el final del estilo tardo barroco y su evolución hacia la expresión de un gusto más contemporáneo, independiente y hedonista, contrapuesto al arte oficial, inflexible y ostentoso del reinado de Luis XIV. La transición del Rococó, también conocido como el «estilo Luis XV», a nuevas formas y expresiones artísticas, empezó hacia el 1720.

Este estilo, llamado en su tiempo «del gusto moderno», fue despreciado por sus críticos y detractores neoclasicistas con la palabra Rococó, que es una composición de «rocaille» (piedra) y «coquille» (concha marina), puesto que en los primeros diseños del nuevo estilo aparecían formas irregulares inspiradas en rocas marinas, algas y conchas. Otras versiones buscan el origen en rocaille, un tipo de ornamentación de los decoradores de grutas de los jardines barrocos y que se distinguía por su profuso ensortijamiento. A pesar de la intención peyorativa de esta denominación, que pocos historiadores actuales todavía apoyan, el Rococó es un ejemplo de cómo el arte es la inmediata expresión de la vida social y de cómo un estilo se hace a medida del individuo, de cómo las viviendas y los objetos se diseñan para los hombres y no sólo para dioses y monarcas.

El estilo se expresa sobre todo en la pintura, la decoración, el mobiliario, la moda y en el diseño y producción de objetos. Su presencia en la arquitectura y la escultura es menor, puesto que su ámbito fundamental son los interiores y, en menor grado, las composiciones monumentales.
Las excavaciones entre 1738 y 1748 de Pompeya y Herculano y su divulgación despertaron una verdadera fascinación por el «gusto a la griega», embrión del que, una vez consolidado, conoceríamos como Neoclasicismo y que coincide con el reinado de Luis XVI.
Durante el reinado de Luis XV, la vida de la corte se mantiene en el palacio de Versalles, extendiendo el cambio artístico del palacio real y permiten su difusión a toda la alta sociedad francesa. La delicadeza y la alegría de los motivos Rococó han sido vistos a menudo como una reacción a los excesos del régimen de Luis XIV.

Si lo Barroco estaba al servicio del poder absolutista, el Rococó está al servicio de la aristocracia y la burguesía. El artista deja de ser un servidor del poder y trabaja con más libertad y se inicia el mercado del arte. El Rococó se presenta como un arte al servicio de la comodidad, el lujo y la fiesta. Las escenas de su pintura recogen este nuevo estilo de vida.
Con respecto a la vertiente social, se inicia un cambio en el papel de la mujer, que se convierte en organizadora de reuniones para hablar de literatura, política, juegos de ingenio o para bailar. Este entorno de alta actividad social dentro la alta burguesía es el lugar adecuado para que los artistas se promocionen y hagan clientes. Los motivos del Rococó buscan reproducir el sentimiento típico de la vida aristocrática, libre de preocupaciones, o de novela ligera, más que batallas heroicas o figuras religiosas.


El rococó impacto de manera profundo al mundo de la moda, altas pelucas de casi un metro, lazos, perlas, encajes, colores suaves y vestimentas exhuberantes fueron catalogados de una tendencia hasta ridicula y tachada de decadente solo usada por una minoritaria clase social y que ya para 1789 iba en declive. Tengo en lo personal, una concepción de amor-odio con el rococó, y es que en el momento en que me siento mas cuativada por la belleza de sus cuadros,  la dificultad de cosytura de sus vestidos, y la maravillosa estructura de sus edificios, inmediatamente lo rechazo por saber que todo ese lujo exhorbitante fue obtenido a costa de la explotación de una clase social que no tenía ni para llevarse un pan a la boca. 
Amo la moda, pero hasta yo se que existe un límite, y también creo que ningun tipo de ropa es bonita cuando crea tanta hambre y sufrimiento. La revolución francesa vino a decapitar al rococó junto con sus mas fieles admiradores.

En Inglaterra, el nuevo estilo fue considerado como «el gusto francés por el arte». Los arquitectos ingleses no seguirían el ejemplo de sus colegas continentales, a pesar de que la platería, la porcelana y las sedas sí estuvieron fuertemente influenciadas por el Rococó. Thomas Chippendaletransformó el diseño del mobiliario inglés mediante el estudio y la adaptación del nuevo estilo. William Hogarth contribuyó a crear una teoría sobre la belleza del Rococó; sin referirse intencionadamente al nuevo estilo, afirmaba en su obra Análisis de la belleza (1753) que la curva en S presente en el Rococó era la base de la belleza y de la gracia presente en el arte y en la naturaleza.

El fin del Rococó se inicia en torno al 1760, cuando personajes del nivel de Voltaire y Jacques-François Blondel extienden la crítica sobre la superficialidad y la degeneración del arte. Blondel, en particular, se lamentó de la «increíble mezcla de conchas, dragones, cañas, palmas y plantas» del arte contemporáneo. En 1780 lo Rococó deja de estar de moda en Francia y es reemplazado por el orden y la seriedad del estilo Neoclásico impulsado por Jacques-Louis David.
El Rococó se mantuvo popular fuera de las grandes capitales y en Italia hasta la segunda fase del Neoclásico, cuando el llamado estilo Imperio se impone gracias al impulso del gobierno napoleónico.
Un renovado interés por el Rococó aparece entre 1820 y 1870Inglaterra es la primera en revalorar el estilo Luis XIV, que es como se denominaba erróneamente al comienzo. Con esta moda, se llegaron a pagar cifras importantes para comprar objetos Rococó de segunda mano que se podían encontrar en París. En Francia, sólo artistas importantes como Delacroix y mecenas como la emperatriz Eugenia redescubren el valor de la gracia y de la ligereza aplicada al arte y al diseño.
La revolución Francesa de 1789 modernizo muchos aspectos de la sociedad y ocasiono un claro  cambio en la indumentaria: del decorativo rococó  a los vestidos  más sencillo del neoclasismo. Este cambio radical en el vestir, fenómeno único  en la historia de la moda es un

Y es que el rococó solo fue el reflejo de los grandes altibajos que los valores sociales experimentaron en esa época.

Para las mujeres, el espíritu esencial de la moda  rococó residía en la elegancia, el refinamiento y la decoración, pero también había elementos caprichosos y extravagantes, así como coquetería. En  contraposición a la digna solemnidad de la indumentaria del siglo XVIII era ala vez ornamentado sofisticada. El traje masculino del siglo XVII había sido mas extravagante y vistoso que el femenino, pero la mujer tomaron entonces la iniciativa y sus vestidos de palacio de adquirieron  una elegancia decadente. Simultáneamente la gente también ambicionaba  un estilo de vida cómodo que le permitiera pasar horas de ocio en acogedores salones, rodeadas de sus cachivaches sus muebles favoritos. Para satisfacer estas necesidades más cotidianas, también surgió un estilo de vestir realmente mas relajado  e informal.






2 comentarios:

  1. Hola!

    Me interesa mucho saber quien es la persona de ésta pintura: http://1.bp.blogspot.com/-0nH_ZgOsFv8/Ti3F4KBWPKI/AAAAAAAAEU8/eq_wcTmXPdc/s1600/Pompadour_.jpg
    como se llama, o algún dato sobre esa pintura. gracias :)

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    1. Es Jeanne-Antoinette Poisson, duquesa conocida como Madame Pompadour, una de las amantes de Luis XV.

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